Antoine Berence, un viejo ex oficial del ejército francés, disfruta de su retiro en Canadá, en compañía de su mujer y su hija. Refinado, amante de la belleza y del arte, Berence tiene ya pocos apegos y una única preocupación: el melancólico mutismo de Marianne, su esposa, una mujer grande y sensible por quien siente una verdadera devoción.
Esta situación que da inicio a la novela, y se extiende sobre ella como una nube oscura, nos conduce a un recorrido por el pasado; recorrido que va de la Argelia colonial de tiempos de la independencia, al turbulento París del 68 y hunde sus raíces en el momento más cruel y violento de la Argentina de los años setenta. Un viaje que va de la sensualidad reposada y cálida de la vida cotidiana a los profundos abismos de la frialdad y el secreto.
En esta novela Alberto Manguel explora, con una sutileza que conmueve y una agudeza esclarecedora, los pliegues inconfesables del amor y el horror de la violencia política oculto tras los civilizados dominios de la vida privada.
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